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Salineros de Poza de la Sal
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Poza de la Sal, en la Bureba, fue centro castellano
de producción de sal |
Fue el centro abastecedor de sal de la Castilla interior. Poza de la Sal, en la Bureba burgalesa, convocaba en tiempos pasados multitud de arrieros y carreteros que abastecían los alfolíes de toda Castilla la Vieja.
Sus tres almacenes de buena cantería y su edificio de administración de salinas atestiguan la importancia de este recurso económico administrado en otro tiempo por la hacienda pública.
En el siglo XX, convertido en recurso privado, dio de comer a muchos vecinos de Poza, la gente más humilde, para un trabajo duro y mal retribuido. Las fuentes de agua salada del diapiro pozano llenaban los pozos de las diferentes eras.
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Al calor del verano, el agua cargada de sal va evaporando en las eras, cristalizando en
una
alfombra blanca resplandeciente.
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Nuevos
salineros
realizan una
demostración
festiva en las salinas de Poza
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La Cabaña Real de Carreteros se encargaba
de cargar y distribuir la sal de Poza con sus
carretas
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Con cigüeñales, el agua salada era sacada por los salineros, a pleno sol, esparciendo periódicamente una lluvia del agua salina con grandes cucharones sobre las eras. La evaporación y cristalización de la sal era obra paciente del sol veraniego, y la distribución y venta, asunto de cada familia, que salía, acabado el verano, a vender su producto por los pueblos. La producción de sal dejó de ser rentable en Poza. Los viejos salineros hace mucho tiempo que abandonaron la era. Uno de ellos, Vicente Santurde, nos habla de la dureza de un oficio del que hoy se enorgullecen los pozanos; y lo proclaman en sus "exhibiciones salineras" que cada año celebran llevando a cabo una producción simbólica de sal.
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Vicente Santurde, un viejo salinero ya retirado, como tantos otros salineros de Poza, pasó muchas
horas en las eras de sal; saliendo a vender
su producto por los pueblos
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Tres buenos almacenes recogían toda la producción de sal,
que luego carreteros y arrieros distribuían por toda
Castilla. Hoy sólo quedan sus ruinas |
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