|
Un esterero
de Meneses de Campos
Hijo de un esterero, José Antonio Carbajo conoció el oficio viéndoselo realizar a su padre. La emigración lo llevó a tierras del norte, pero en sus años jóvenes le tocó ejercer de esterero. La localidad palentina de Meneses conoció unos cuantos artesanos trabajadores de la enea, con la que hacían los trenzados para confeccionar las esteras. A la entrada de las casas de muchos pueblos de tierra de Campos, lo primero que se pisaba era la estera, en el portal. Y en los carros, las esteras eran la base sobre la que se depositaban utensilios, frutos y aperos.
|
|

Esterero trenzando tiras de enea, que luego serán cosidas
para componer una estera |

Aguja en ristre, el esterero va uniendo las tiras, cosiéndolas unas a otras |
José Antonio Carbajo, hijo de esterero, conoció
el oficio
viéndoselo ejercer a su padre.
La
emigración
industrial
lo llevó por otros
derroteros. Hoy,
realiza algunas
demostraciones
en
ferias
comarcales, evocando
los
trabajos de su juventud. |
| |
Hoy, aún se pueden encontrar muchos mayores en Tierra de Campos capaces de hacer una buena estera. Uno de estos pueblos es Paredes de Nava, que también contó con muchos estereros. Se puede decir que en todas las casas se tejían esteras para uso familiar. El artesano esterero apenas necesitaba herramientas; con una aguja y un buen haz de eneas remojadas, sólo falta el arte de las manos retorciendo la enea, trenzando tiras y cosiendo unas trenzas a otras con las hebras hechas del propio material.
|
| |
|
|